Todo ha sucedido, y lo más extraño es que la vida me ha movido… así con pocos días y sin mucho avisar… sin tiempo de racionar el cómo hacerlo. Todo va rápido… De pronto me mudé con alguien más, encontré un lugar en donde vivir con algunas ventajas para mi vida. Y es que he tratado de verle el lado amable y cariñoso.

No estaba mal en donde estaba, salía prácticamente diario a caminar, a veces pegaba carteles en la calle, mientras escuchaba canciones en spotify, creyendo que alguien se pondría feliz al leerme. Que podría cambiarle el día a alguien… me sentía super heroína. Me llenaba de emoción pasar y ya no encontrar algunos papelitos que había pegado. Todo empezó por Fer, él tuvo la osadía de regalarme un libro llamado Guerrilla Art Kit, que tiene el poder de llenarte la cabeza de ideas, y hacerte sentir valiente; al menos así me pasó a mi.

No había tenido la oportunidad de escribir sobre mi cambio de casa, creo que me costó un poco de trabajo, aunque fluyó todo. Conocí a Luis vía Facebook, salimos por un café, nos caímos bien, y creímos que las cosas entre nosotros podrían funcionar, y nos mudamos juntos. No suelo verlo con frecuencia, nuestros horarios pocas veces coinciden, pero cuando lo hacen, nos la pasamos bromeando (luego se los presento).

Cuando creo que ya me pasaron las cosas suficientes para darme cuenta que ya soy adulto, algo nuevo pasa, que ocasiona que me de cuenta que puedo ser más adulta (no me estoy quejando, simplemente resalto que ya soy tristemente adulta, creo).

Hace unos días fue semana santa, y coincidió que tuve trabajo freelance, que fue mucho; estuve algunos días enclaustrada, tal cual. En pijama, con café en mano y trabajando…  No pude evitar sentirme sola, con un vacío, que por más que traté, no desapareció del todo. Extrañé vivir en pareja… extrañé sentirme protegida y consentida… recuerdo la sensación de seguridad que había en mi. Sentía que podría saltar de cualquier lugar y que me atraparían (eso que ahora no siento). Me sentía imparable… no sé si eso se sienta cuando te enamoras, o qué… pero así me sentía yo. Invencible y apoyada.

Decidí dejar Facebook, comenzaba a cuestionarme todo, a ver lo que los demás hacían o no hacían, a intoxicarme… a terminar con la mucha o poca salud mental que tenía. Me permití alejarme un poco. Algo en mi, dice que debo aprender a conocerme, a convivir conmigo, cuidarme. Aprender que debo recibir todo lo que doy. A ser tratada como me gusta que me traten, a aprender a distanciarme cuando lo sienta necesario sin sentirme culpable.

¿Fluir?

IMG_6695.jpg

Por cierto, adopté una gatita que aún no sabemos bien su nombre.

Anuncios